LOS VECINOS DE BARCELONA QUEREMOS DORMIR TRANQUILOS. CAMBIO HORARIO TERRAZAS Y +MEDIDAS.

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En principio y básicamente, el objetivo de esta iniciativa es que el ayuntamiento de Barcelona recupere el horario nocturno de las terrazas, para retirarlas de las vías públicas de núcleos urbanos con viviendas, que estaba vigente años atrás y lo vuelva a implementar decididamente para que se cumpla. El cual era qué a las 23 h. éstas estuvieran totalmente desmontadas, todos los días y en toda la ciudad para que no hubiera agravios comparativos que discriminasen unos distritos de otros. A excepción de aquellas zonas que se determinasen, situadas suficientemente aisladas de los núcleos urbanos de viviendas y con una    razonable regulación.

Los actuales horarios nocturnos para retirar las terrazas, depende de las zonas o distritos y de si es laborable o víspera de festivo, por ejemplo a las 24 h. y a la 1 h. de la madrugada, respectivamente, en el barrio de “St. Pere, Sta. Caterina i la Ribera”. A menudo a estos horarios se ha de añadir un buen rato más para desmontarlas, arrastrando pilas de sillas, mesas y toldos hasta los locales.

Descriptivamente, sobre todo fines de semana, hasta estas horas nocturnas de cierre las calles, paseos, ramblas y plazas implicadas son un bullicio. Además en las horas posteriores al cierre de terrazas, permanecen grupos de gente por estas vías y de clientes que salen al exterior para fumar, en resumen la tortura acústica continua hasta límites insospechados. Además a menudo, los establecimientos alargan su cierre hasta altas horas de la madrugada, a veces con la persiana medio bajada para burlar la legalidad, subiendo y bajando varias veces la persiana. Los vecinos estamos desesperados y desamparados ante esta flagrante vulneración de uno de los derechos más básicos de las personas para poder vivir digna y saludablemente, el poder descansar y dormir por las noches sin alborotos por las calles.

Contrasta que la calle donde da mi dormitorio, por las mañanas sea una balsa de aceite sonora, en cambio a menudo las noches y madrugadas se alcancen niveles acústicos intolerables. Razones: la acumulación de bares y sus terrazas en unos escasos 50 metros de calle; los horarios de cierre de bares y sus terrazas ayudan a que las fiestas se alarguen hasta altas horas de la madrugada. Todo esto ocurre, si el tiempo acompaña, sobre todo los fines de semana y en verano todos los días, teniendo que dormir con la ventana de la habitación cerrada y ni aun así se soluciona el problema.

A pesar de la multitud de instancias quejando del problema, el ayuntamiento pasa la patata caliente a la guardia urbana y ésta se escuda que depende de las prioridades actúan, y es normal pero la cuestión es que siempre hay otras prioridades porqué el problema persiste. De todas formas, se prometió hace tiempo la policía de barrio o policía de cercanía, pues ya es hora de que se vean con frecuencia patrullas de a pie por las calles de la ciudad a cualquier hora del día, la noche y la madrugada.

 

Describo otras medidas correctoras, creo más que razonables, que se han de implementar. Todo esto, para algunos les podrá parecer coercitivo, y seguramente serán aquellos que no quieren empatizar. Los que solo piensan en su propio interés, como son los dueños de estos establecimientos que normalmente viven en zonas residenciales donde no les afecta estos problemas porqué no se permiten ó los clientes que alborotan mientras están en la terraza o fumando en las inmediaciones de estos establecimientos, y que a menudo viven en otras zonas y/o más privilegiadas donde tampoco les afecta porqué no se permiten que existan estos graves problemas de convivencia, o porqué simplemente sus viviendas son un piso interior o elevado donde no les llega los alborotos de la calle.

 

La restricción de horarios nocturnos de bares, restaurantes y sus terrazas en las vías públicas de núcleos urbanos en Barcelona, es necesaria para pacificar los ruidos en las calles por las noches en esta ciudad. Donde todos los días a las 23 h. todas estas terrazas estén desmontadas, incluso estos establecimientos cerrados. Han de ser medidas firmes que ha de tomar el ayuntamiento para solventar este grave problema de convivencia que existe en las calles de Barcelona de noche y madrugada.

 

Otras medidas urgentes a aplicar al respecto de la regulación de las terrazas:

-Una política restrictiva y ejecutiva de concesión de licencias para bares, restaurantes y terrazas, y así no se acumulen en una misma vía pública como hasta ahora está ocurriendo, provocando lo antes descrito.

-Solo dejar beber alcohol en aquellas que cumplan una serie de medidas: de localización (suficientemente aisladas de los núcleos urbanos con viviendas) y para las que estén en vías de núcleos urbanos con viviendas obligarlas a instalar medidores para controlar los niveles acústicos de forma que quedasen registradas las mediciones y fueran controladas habitualmente y aleatoriamente por inspectores municipales, a modo de taco-grafos para que no se pudieran manipular.

-Allá donde sea posible alejarlas al máximo de las fachadas.

-Obligar a usar métodos para trasladar los elementos de las terrazas sin arrastrarlos directamente por el suelo.

 

Otras medidas para mantener sin ruidos las vías públicas en núcleos urbanos con viviendas de Barcelona por la noche y madrugada:

-Regular los horarios y días festivos, de todos los comercios incluídas las grandes superficies comerciales. Éstas los han influido hasta tal punto que si los pequeños comercios no se adaptan a esta liberación de horarios se ven obligados a cerrar. Así todos los comercios y grandes supermercados han de cerrar a las 20 h. los días laborables y los festivos sin excepción, que permanezcan cerrados.

Específicamente, con esta medida también se favorecería: la conciliación familiar; horarios de trabajo más convencionales. De este cambio, los sectores del ocio y la restauración también se beneficiarían. Y a nivel nacional, volver al uso del horario internacional anterior al vigente, tan solicitado para ayudar a que estos beneficios se implementen.

-Prohibir beber alcohol en las calles ni tampoco exponerlo en los aparadores de los supermercados, llenos de botellas de licores de marcas raras.

-Prohibir la venta ambulante de alcohol.

-Que los locales de ocio nocturno se sometan a una severa normativa de obligado cumplimiento, de forma que si un local es denunciado por un número determinado y reducido de veces el ayuntamiento le pueda retirar la licencia de obertura.

-Desmontar aquel mobiliario urbano que fomente la concentración de grupos de gente en zonas que ya de por sí son concurridas. Un ejemplo es la tarima urbana en medio de la c/ Allada-Vermell, la cual es usada como terraza para los clientes de “lateros”, músicos frustrados, o grupos de tertulianos alborotadores, todo esto animado por el ambiente provocado por la acumulación de terrazas, propiamente dichas, de alrededor.

-Regular y controlar actividades ambulantes, por ejemplo músicos, vendedores (manteros), artistas escénicos, etc. Como se hace en el metro con los músicos, en las Ramblas con las estatuas humanas, o en los encantes con determinados vendedores. Especialmente, los músicos y los artistas escénicos que fueran seleccionados con rigor, tanto ellos como los horarios de actuación y los emplazamientos destinados para este fin, de forma que se minimizasen al máximo los posibles problemas derivados.

-Prohibir la deambulación por las vías públicas de los monopatines especialmente ruidosos (los que tienen ruedas pequeñas), también los saltos y pericias con todos los monopatines y permitirlos solo en parques destinados a ese fin. Con esta medidas no solo hay un beneficio acústico sino también evitar los accidentes frecuentes que provocan a los peatones, atropellos, golpes con los monopatines que salen volando después de un salto, etc.

-Prohibir la deambulación de vehículos de la limpieza, especialmente ruidosos, de madrugada, cuando por el carácter de la via pública no hay ningún inconveniente en realizar este servicio de mañana, tarde ó noche.

 

El ayuntamiento ha de regular, en este tema, con ordenanzas y hacer cumplir las que estén vigentes igualmente de forma efectiva y firme, de lo contrario está amparando graves delitos contra la salud pública por dejación de funciones y permisividad acústica por las noches y madrugadas en los núcleos urbanos con viviendas de esta ciudad (incido en el cuándo y el dónde).

Los vecinos nos sentimos impotentes ante este grave problema de convivencia ciudadana, porqué ni políticos, administraciones y cuerpos de seguridad ponen remedio.

Los políticos solo piensan en ser reelegidos, moviendo las piezas del tablero que más les interesa con este fin. Falta poco más de un año para las elecciones municipales y a estos políticos les interesa hacer amigos. A finales del pasado año se publicó en La Vanguardia el acuerdo de tregua en el contencioso de las terrazas entre el gremio de restauradores y el consistorio de Barcelona. Acuerdo en contra de que se aplique una ordenanza que se creó hace años y que estaba en el limbo de la burocracia ineficaz. Que se preparen los partidos políticos del “acuerdo” porqué esta estrategia les puede explotar en la cara. Todos los grupos políticos menos uno, se apuntaron a este carro, aceptando los argumentos del gremio de este sector que se nos muestra como pilar de la economía de la ciudad.

No cabe duda que es así gracias al turismo creciente, que ha visto en nuestra ciudad un parque temático de bares, restaurantes, hoteles, supermercados, en definitiva ocio y comercio a cualquier hora y lugar de Barcelona. Muchos para hacer aquí lo que en sus países de origen no les dejan; y donde antes los barrios eran para los vecinos y conciudadanos con diversidad de comercios de ámbito local, ahora están destinados para los turistas de mínimo coste y máxima diversión. Todos estos problemas provocan que muchos vecinos se vean obligados a mudarse, allanando el camino de los especuladores inmobiliarios en su propio interés de inflar el mercado.

Por cierto en este artículo de la Vanguardia se hizo mención que en esta escenificación el presidente del gremio, de lo contento que estaba, repartió un décimo de lotería de Navidad para cada uno de los portavoces de los grupos políticos del consistorio que participaron en el acto. Esto tampoco es ejemplar.

 

Para acabar, es triste que la economía de este país se base en la construcción y el turismo y nos ha de hacer reflexionar del porqué de esta falta de diversificación en la economía. Yo lo tengo muy claro y es que estamos muy lejos de una sociedad igualitaria, donde sus pilares intocables sean la salud y la educación, en el primero creo que se ha conseguido pero en la educación siempre ha sido un problema de disputa político que ha mermado el progreso democrático y de libertades. En este país seremos todos iguales cuando todos los recursos públicos para educación se concentren en una escuela pública de calidad. Y esto se reflejará el día en que las hijas del Rey fueran a un colegio público.

 

Finalmente os agradezco por el tiempo que os he robado para prestarme atención. Deseo que os haya convencido para apoyar esta medida de rectificar los horarios nocturnos para retirar las terrazas de los núcleos urbanos con viviendas y que ésta sea la punta de lanza y el punto de partida para suprimir los agravios que sufrimos los vecinos de Barcelona y así poder dormir tranquilos, sin alborotos en las calles.

 

Muchas gracias.

 

 

 



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