Declaración académicas y académicos de Facultad de Medicina sobre la situación nacional

0 personas firmaron. ¡Ayuda a conseguir 2,500!


En los últimos días hemos vivido una explosión social, cuyas causas profundas son los abusos y desigualdades generadas por el sistema político-social durante los últimos 40 años.  La indiferencia del gobierno frente a la protesta de evasión del pasaje del metro por parte de los estudiantes junto a las desafortunadas declaraciones de las autoridades, gatillaron una respuesta contundente de la sociedad, con movilizaciones a lo largo de todo el país. La autoridad evidenció una completa apatía y falta de sensibilidad frente a los reclamos por la precarización de las condiciones de vida de la población, empeorando la situación al declarar estado de emergencia.  El ejército es llamado a reprimir la movilización social, provocando múltiples detenidos, heridos, muertos en una espiral de violencia.

Condenamos enérgicamente la violación Derechos Humanos y los atentados contra la vida y la integridad física y mental de la población de la que hemos sido testigos estos días, la persecución de dirigentes sociales y políticos, el anonimato de los detenidos, el uso de balines y perdigones contra pacíficos manifestantes, prácticas que nos retrotraen a los peores días de la dictadura. El gobierno con su actitud represiva vulnera el derecho de vivir en paz, a la salud física y mental de la población.

Manifestamos que se debe poner fin del estado de emergencia y el despliegue de los militares en las calles. A la vez, declaramos nuestro compromiso con las justas demandas de la población, las cuales están encaminadas a la mejoría de las condiciones de vida y real equidad. Entre los elementos más sentidos están las demandas por pensiones dignas, jornada laboral, carestía de los servicios básicos, salud y educación. Creemos firmemente que resolver estos problemas implica necesariamente cambios estructurales que se alejen de los dogmas neoliberales actualmente vigentes.

Las propuestas del gobierno frente a la movilización social nuevamente ilustran una desconexión con la sociedad dado que mantienen y profundizan lógicas de Estado subsidiario y mercantilización de los derechos sociales y pareciendo más un bono de final de conflicto que modificaciones reales que se hagan cargo de las demandas de la sociedad.

En relación con las propuestas del gobierno en el ámbito de la salud, las que no son nuevas, declaramos que éstas producirán un traspaso de recursos al sector privado, en un contexto en que se asume que la institucionalidad del sistema de salud debe estar en un marco de multiseguros asegurando el negocio a las ISAPRES y por tanto la presencia del mercado en la salud. Estas propuestas implican reforzar la lógica de solucionar los problemas de la salud de forma individual y no colectiva, ni solidaria. Ninguna de las propuestas está destinada al fortalecimiento de la red pública de salud que hoy vive una crisis evidente.

En relación con las propuestas respecto a los medicamentos, efectivamente esto pudiera implicar una disminución del gasto directo de las personas, sin embargo, una vez más, es reemplazado por un flujo de recursos del Estado y de los ciudadanos a los laboratorios farmacéuticos y al oligopolio de las farmacias.  En ningún momento se pone en cuestión la concentración del mercado y los precios que hay en el ámbito de los medicamentos. Lo central para la autoridad es mantener el negocio privado.

Creemos firmemente que en el ámbito de la salud se debe avanzar en la conquista del derecho a la salud, no entendida como “libre elección” sino en su completa integralidad.

La salud es un derecho humano fundamental, lo cual debe estar plasmado en una Nueva Constitución Política del Estado. Además, se requiere reconstruir el sistema de salud en Chile, sobre las bases y principios de la seguridad social y no del mercado; esto implica al menos desterrar la discriminación por riesgo a enfermar y por ingresos económicos. Creemos que se debe fortalecer la red pública de salud mediante recursos financieros y capacidades sanitarias para solucionar las listas de espera, los problemas de acceso a medicamentos y a los especialistas del equipo de la salud.

Finalmente, queremos reconocer el compromiso de los estudiantes de la Universidad de Chile quienes además de ser parte activa de la movilización han conformado cuadrillas para proveer de primeros auxilios a los afectados por la represión. Nosotros como académicos valoramos su trabajo y manifestamos nuestra voluntad de seguir siendo parte de las acciones y procesos de movilización social.