Decision Maker Response

ALSA’s response

Apr 2, 2014 — No es un tema de seguridad

Haciendo uso de la posibilidad que nos ofrecen de responder esta petición, desde la empresa Nex Continental deseamos transmitir lo siguiente:

La reordenación de los tiempos de trabajo dedicados a tareas auxiliares (conocidos como “toma y deje”) que la empresa desea acometer nada tienen que ver con “recortes en la seguridad” de los viajeros como intenta trasladar el peticionario. La seguridad de nuestros clientes y empleados es la primera prioridad de la compañía, siendo ALSA la compañía más segura del sector, como lo acreditan las certificaciones en materia de seguridad vial obtenidas de entidades independientes, y el ratio de accidentes con responsabilidad cada 100.000 kms. que es inferior a 0,50.

Como el firmante sabe perfectamente, ya que es conductor de la empresa, y, por tanto, parte interesada, la seguridad de los vehículos es competencia de técnicos especializados en mantenimiento. Los conductores no aportan ninguna “solución técnica” en el caso de un problema mecánico o técnico, como afirma, pues se limitan a comunicarlo a los responsables de mantenimiento, que son quienes lo solucionan. Los conductores se limitan a realizar una comprobación rutinaria de los elementos básicos del vehículo antes de iniciar el servicio, y a tareas auxiliares de lavado y repostado una vez finalizado. La necesaria realización de estas tareas no está en discusión por parte de la empresa.

Por tanto, consideramos que el argumento de un supuesto “riesgo para la seguridad de los viajeros” es utilizado de forma burda e interesada por el peticionario, con el único propósito de intentar justificar el mantenimiento de unas condiciones laborales que hoy resultan totalmente anacrónicas y fuera de la realidad social y económica de la empresa.

Estas condiciones suponen que la empresa abona a los conductores dos horas en concepto de estas tareas, que como hemos indicado, son tareas que realizan técnicos especializados o se realizan en mucho menor tiempo del que la empresa está actualmente abonando. A modo de ejemplo, en la EMT de Madrid se abona por estos conceptos un total de 13 minutos.

La empresa lo único que pretende es ajustar esos tiempos al trabajo que realmente realizan los conductores. Es decir, que cobren por el tiempo que efectivamente dedican a estas tareas y no, como ocurre en la actualidad, que cobren por un tiempo no trabajado.

Ante esta lógica pretensión, la empresa lo que ha recibido es la negativa a negociar cualquier acuerdo para ajustar estos tiempos, y la convocatoria de una huelga indefinida que desde hace 30 días afecta diariamente a miles de usuarios del transporte público madrileño.

Por último, queremos señalar que nos llama poderosamente la atención que la declarada preocupación por la seguridad del firmante no vaya acompañada de ninguna mención ni condena a los más de 500 ataques violentos, rotura de lunas y actos de sabotaje contra los autobuses de la empresa, realizados desde que se declaró esta huelga indefinida, muchos de ellos con viajeros su interior (y con el resultado de 4 heridos leves). Ello constituye un auténtico atentado contra la integridad física de los pasajeros, de sus propios compañeros conductores y contra la seguridad vial del resto de usuarios de la carretera, sobre los que nos extraña que el peticionario no manifieste ninguna preocupación.