Violencia de Género: Reformas urgentes en el Sistema Judicial para proteger a las mujeres.

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Si bien sabemos que la violencia de género es un fenómeno complejo y multicausal, el Sistema Judicial debería sufrir una reforma profunda en materia de repuestas para proteger, prevenir y erradicar la violencia. Por eso con gran confianza y anhelo en las políticas expuestas por este nuevo gobierno, se solicita que se considere la posibilidad de:

  • Creación de un fuero unificado para tramitar las causas judiciales, para así disminuir las dificultades que atraviesan las mujeres cuando buscan acceder a la justicia y solicitar protección.
  • Que se haga efectiva la capacitación obligatoria y evaluación constante en perspectiva de género de lxs operadores judiciales, quienes trabajan diariamente con mujeres, niñxs, adolescentes y toman las decisiones sobre lxs mismxs. (Ley Micaela) 

Como profesional de la salud y desde mi experiencia en el trabajo con mujeres víctimas de violencia de género, formación en la temática y como docente universitaria, considero las intervenciones del Poder Judicial en una gran proporción como iatrogénicas e ineficientes, en materia de respuestas integrales contra la violencia de género. La Justicia, que a pesar de los esfuerzos y de la lucha diaria de muchxs, continua siendo patriarcal, se resiste y no se encuentra a la altura de las circunstancias, ni de los requerimientos y reclamos de varixs colectivxs. Cuando una mujer es víctima de violencia de género y decide efectuar una denuncia (a pesar del esfuerzo de muchos organismos y profesionales) inicia una suerte de peregrinaje, en el cual es revictimizada y siendo en innumerables ocasiones empujada a abandonar este camino.

Actualmente, no existe articulación entre los distintos procesos judiciales que se inician, cuando una mujer realiza varias denuncias. La violencia de género no debe tratarse como un delito tal como un robo; sino que debería ser abordada, entendiendo sus características y particularidades, de manera integral y no fragmentada. El agresor que hoy amenaza, es el mismo golpeó, que insulta, o que incumple con la obligación de alimentos, etc. A estas alturas de las circunstancias no debería abordarse como cuestiones diferentes (fuero civil o penal).

El personal de la justicia en infinitas ocasiones, culpabiliza a la víctima, minimiza y desacredita los hechos, archiva causas, descree de los testimonios de las mujeres, desconoce sus sentimientos contrapuestos y el esfuerzo que conlleva romper con el círculo y poder efectuar una denuncia. Existen severas dificultades para comprender que cuando un agresor amenaza con matar, claramente puede llegar a hacerlo (solo basta recordar el porcentaje de femicidios)  y de nada le interesan las medidas cautelares, el dispositivo antipanicio, dispositivo dual de geoposicionamiento, o quedar privado de su libertad, etc. (Hasta llegando "los más cobardes” a suicidarse, luego de cometer un femicidio)

Caber recordar que si bien este petitorio estaría direccionado para la violencia de género en el vínculo de pareja o ex pareja; la violencia debe ser prevenida, erradicada y sancionada en todos los ámbitos, tal como lo plantea la ley 26.485, considerando las diversidades y disidencias.