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Petitioning Alejandro García Padilla, Gobernador de Puerto Rico

Detener la privatización del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín

28 de enero 2013

Honorable Alejandro García Padilla, Gobernador de Puerto Rico:

Reciba un saludo cordial de parte del PPT. Como usted sabe, en este momento nuestro pueblo enfrenta las posibles consecuencias de una de las herencias más terribles de la pasada administración del Partido Nuevo Progresista: el proceso de privatización del Aeropuerto Luis Muñoz Marín (ALMM). No dudamos que una de las razones para la reciente derrota electoral de dicha administración fue el amplio rechazo de nuestro pueblo a esa medida de privatización. La administración que usted encabeza tiene ahora la oportunidad de liberar al país de esta amenaza. Permítanos subrayar algunas de las razones que justifican este pedido.

No es necesario demostrar la importancia del ALMM como punto principal de entrada y salida de Puerto Rico. Nuestro país necesita superar la concepción fragmentada de nuestro desarrollo económico. Una economía no puede funcionar adecuadamente como una serie de pedazos inconexos. Puerto Rico necesita un desarrollo económico integrado, lo cual no es posible sin un plan que corresponda a dicha perspectiva. Privatizar la administración del ALMM hará más difícil la integración de esta pieza central de la infraestructura de nuestro país a un plan de desarrollo económico integral. La flexibilidad y las opciones de dicho plan tendrán que ajustarse a los términos acordados con la empresa privatizadora. Y de esta manera se perpetuará la fragmentación que ya señalamos.

La empresa privatizadora sin duda operará el ALMM según más convenga a su ganancia privada. La experiencia demuestra que será necesaria una fiscalización constante y rigurosa para evitar que el servicio y la seguridad de los consumidores, el trato justo a los trabajadores y trabajadoras y el respeto por el ambiente no se sacrifiquen en el altar de esa ganancia privada. Pero todo esto puede garantizarse directamente si el pueblo de Puerto Rico mantiene control de la administración del ALMM.

Que la empresa privatizadora esté dispuesta a asumir la administración del ALMM es muestra de que dicha empresa entiende que se trata de un buen negocio que habrá de rendirle considerables ganancias. Nos preguntamos: ¿no sería mejor que el gobierno de Puerto Rico mantenga control de la operación y obtenga los beneficios que de otro modo pasarían a manos privadas? Si se trata de un buen negocio para la empresa privatizadora, ¿qué impide que sea un buen negocio para el pueblo de Puerto Rico?

Se dirá que en el momento actual el gobierno de Puerto Rico carece de los fondos requeridos para financiar las mejoras necesarias al ALMM. Pero los fondos pueden buscarse, al igual que los buscan las corporaciones privadas. No hay duda de que usar la deuda pública para costear gastos operacionales o que no generan ingresos es una práctica fiscal que tiene consecuencias negativas. Pero ese no es el caso del financiamiento de obras de infraestructura que generan ingreso directamente y que estimulan el desarrollo económico. En ese caso, la deuda pública es un mecanismo, no sólo justificado, sino ineludible para fomentar el desarrollo económico de un país. Si la operación del ALMM es un buen negocio, no hay razón alguna para que el gobierno de Puerto Rico no pueda obtener el capital necesario para operarlo y desarrollarlo adecuadamente, a la vez que se mantiene bajo administración pública. Además la privatización es una forma cómoda, una ruta de menor resistencia para resolver los problemas de un país. Esto a pesar del costo gigantesco que representa en términos de falta de control y de integración a la economía según mencionamos antes.

La privatización del ALMM reducirá parte de los gastos en que hoy incurre la Autoridad de Puertos. Pero la privará igualmente de los ingresos que ahora recibe como resultado de las operaciones del ALMM. Es decir, en poco tiempo, la privatización del ALMM se traducirá, no en una mejora, sino en un empeoramiento de la situación fiscal de la Autoridad de Puertos. Al igual que ocurrió con la ley 7 de 2009, una medida pensada para aliviar la crisis fiscal acabará por agravarla. Esto obligará a la Autoridad de Puertos a reducir otros servicios que nuestro pueblo necesita, incluyendo el desarrollo de otros aeropuertos, como parte de lo que debe ser un plan de redistribución geográfica del crecimiento económico en Puerto Rico.

Hay que destacar que si bien la privatización del ALMM es un mal negocio para el pueblo de Puerto Rico en cualquier circunstancia, este hecho se agrava ya que la empresa privatizadora es una corporación extranjera. Si bien nuestro pueblo necesita un plan de desarrollo integral, tal plan exige, a su vez, que termine la sangría constante que sufre nuestra economía: cada año salen de Puerto Rico $35,000 millones. Se trata, en lo fundamental, de ganancias y dividendos de empresas que operan en Puerto Rico y que no se reinvierten en el país. ¿A quién puede sorprender que nuestra economía no pueda crear empleos suficientes? Al igual que parten las ganancias, parten trabajadores y profesionales, en búsqueda del empleo que no pueden encontrar empleo en Puerto Rico. Lejos de ayudar a remediar esta situación, la privatización del ALMM aumentará el volumen de esa fuga de ganancias al exterior.

Estas son algunas de las razones que han inspirado nuestra oposición al proyecto de privatización de la administración del ALMM. En este empeño no estamos solos. La Asociación de Economistas de Puerto Rico ha condenado el proyecto de privatización. El movimiento sindical, incluyendo las uniones que agrupan a trabajadores del ALMM ha expresado su rechazo. Incluso varias de las empresas privadas que operan servicios en el ALMM han denunciado los efectos negativos de la privatización. Por último, podemos señalar que varios líderes de su partido, incluyendo el nuevo presidente de la Cámara de Representantes, han señalado su oposición a ese proyecto.

Por todas estas razones le instamos a tomar las medidas y acciones necesarias para detener el proceso de privatización del ALMM. En la actualidad, como usted sabe, dicho proceso se encuentra bajo consideración de la FAA. El proyecto no puede completarse sin la aprobación del FAA. Nos atrevemos a sugerir que un primer paso para detener este proyecto sería un memorando a dicha agencia señalando la oposición de su administración a ese proceso de privatización iniciado por la administración anterior.

Hemos redactado esta carta a petición del Comité Central del Partido del Pueblo Trabajador, pero sabemos que expresa el sentir de personas de todos los partidos y sectores de opinión en Puerto Rico. Estamos invitando a que todas y todos los que deseen hacerlo, que se unan con su firma a esta comunicación.

Atentamente

Rafael Bernabe
Ex candidato a la gobernación del Partido del Pueblo Trabajador

Letter to
Alejandro García Padilla, Gobernador de Puerto Rico
Detener la privatización del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín