Petición cerrada

Insistimos en la salvaguarda de las Fiestas de Independencia

Esta petición ha conseguido 196 firmas


La siguiente es una declaración emanada del Comité por la Revitalización de las Fiestas de Independencia, firmada por amplios sectores de la sociedad cartagenera, que recalca la necesidad de salvaguarda de las Fiestas de Independencia, rechaza la unificación del Desfile de Independencia con el Concurso Nacional de Belleza, y solicita, en cambio, la inclusión de las manifestaciones barriales novembrinas en la programación oficial de las fiestas.

Al finalizar el siglo XX, las fiestas populares conmemorativas de la independencia de Cartagena se encontraban en alto riesgo de desaparecer. Por ser la más importante expresión colectiva urbana del patrimonio inmaterial de los cartageneros, la preocupación por cambiar su rumbo motivó, en distintos momentos, a instituciones, comunidades, gestores culturales, grupos folclóricos, investigadores, artistas y funcionarios a salir a su rescate. En 1986 surgió el Cabildo de Getsemaní, que abrió un sendero diferenciador con las prácticas festivas del momento. En 2003, se inicia la labor del Comité por la Revitalización de las Fiestas.

Como resultado de los aportes de investigadores, del ejercicio de recuperación de la memoria festiva y del análisis realizado en múltiples espacios, se conocieron las causas del lamentable estado de las fiestas novembrinas y la incidencia de su condición de vulnerabilidad en la ciudad. Se había impuesto una industria del espectáculo, el modelaje y la cosmética como consecuencia de la subvaloración al mundo caribe y la herencia indígena y africana por parte de sectores de las élites locales. Lo que a las fiestas ocurrió se asocia a un histórico y prolongado desprecio hacia lo popular y sus expresiones simbólicas, asunto documentado con suficiencia. Los protagonistas auténticos de los festejos carnestoléndicos fueron convertidos en subalternos de un certamen que hizo desaparecer el contenido histórico de la celebración de la Independencia, a tal punto que en el imaginario nacional se ha olvidado la importancia del 11 de noviembre para los colombianos.

El nuevo impulso revitalizador que hemos vivido durante varios años ha traído consigo el rescate del contenido histórico y por ello emergió con fuerza y fue acogido ampliamente el nombre de Fiestas de Independencia. Las fiestas, vaciadas de contenido, han ido transformándose paulatinamente, desde el entendido de que su salvaguardia significa deslindarlas de los factores de riesgo, recuperar espacios perdidos, incluir a los excluidos, llenarlas de contenido histórico y cultural, promover la innovación y la pluralidad, reconstruir imaginarios y, también, renombrar para darle fuerza a lo fundamental: la conmemoración de la independencia que no podemos olvidar por ningún motivo.

Han sido múltiples los avances alcanzados: decenas de instituciones educativas se han empoderado del asunto y han dado ejemplo por la causa; en los barrios de la ciudad -ante la exclusión a esa enorme ciudad que creció sin reconocimiento e incorporación a las fiestas- surgieron todo tipo de bandos, carnavales y desfiles; cada vez son más las instituciones que simpatizan y se vinculan a los festejos; y el acompañamiento del Comité de Revitalización no ha cesado a pesar de los momentos de retroceso a causa de políticas culturales erráticas lideradas por los gobiernos locales.

Una amplia acogida social al proceso revitalizador permitió abrirle paso a la propuesta de hacer del desfile del 11 de noviembre el más importante de los eventos patrimoniales de la ciudad. El llamado Desfile de la Independencia que se realiza desde 2003 significa deslindar las Fiestas de Independencia de eventos privados y excluyentes que las llevaron a la crisis. Es un desfile para la historia y la cultura, para estimular con él una mayor integración social. Por lo tanto, los abajo firmantes, no simpatizamos con la idea de unificar el Desfile de la Independencia con el reinado nacional de belleza. Lamentamos que esta propuesta provenga de un gobierno que en sus comienzos retomó las relaciones con el mundo festivo local, creyó en la posibilidad de construir sobre lo construido y reconoció públicamente que las Fiestas de Independencia son las verdaderas fiestas de la ciudad.

Pedimos al señor alcalde de Cartagena Manuel Vicente Duque confirmar el deslinde definitivo de las Fiestas de Independencia frente al Concurso Nacional de Belleza y solicitamos al Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) incluir en la programación oficial a la gran variedad de festejos barriales, que son la más legítima aspiración de nuestra población por ser incluidos en la máxima celebración. 

Superemos juntos los obstáculos que año tras año y con los más diversos argumentos se promueven para negar el acceso de los cartageneros al disfrute del derecho universal a tener vida cultural propia. Seamos consecuentes con la aspiración de incluir nuestros festejos en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Hagamos de las Fiestas de Independencia del 2016 al 2019, durante su mandato, la mejor fiesta popular libertaria con estampas de carnaval a orillas del mar Caribe.

Comité por la Revitalización de las Fiestas de Independencia

 



Hoy: Carlos Enrique cuenta con tu ayuda

Carlos Enrique Ardila González necesita tu ayuda con esta petición «Alcalde Mayor de Cartagena: Insistimos en la salvaguarda de las Fiestas de Independencia». Únete a Carlos Enrique y 195 personas que ya han firmado.