El sector cultural está en la UCI y para que se pueda recuperar, necesita ayuda.

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#Menosdel3esPoquito

Estimados Concejales 

Representantes de la Administración Municipal.

Retomemos en este momento un tema que consideramos fundamental para el desarrollo de la ciudad, el presente y futuro de la gestión de la cultura en Medellín.

Hay una realidad de nuestra historia reciente y parece cada vez más necesaria, la tarea de imprimir en las conciencias de los más jóvenes la capacidad de sobreponerse de nuestra ciudad, la cual estuvo cimentada en el poder de las organizaciones culturales que en los años 90 recorrieron calles, alentaron almas, abrieron caminos, albergaron a jóvenes y solitarios con una voz de esperanza.
Esas personas e instituciones no son una leyenda, viven y trabajan entre nosotros haciendo de su quehacer un valor indispensable, como el oxígeno o la tierra. Sólo cuando uno de estos nos falta, vemos la imposibilidad de la vida sin ellos.

Medellín es territorio para el arte y la cultura, sin duda. No en vano, logra contener algunas de las iniciativas más potentes del país. Es líder y lidera, es camino y referente para muchos.

¿Cómo lo ha logrado? por el tesón de todos en la consecución de un ecosistema que es poderoso: creadores, gestores, sector público, sector privado, públicos y comunidades. La historia de este momento va más atrás que la de la Secretaría de Cultura, instancia que no es producto de sí misma, es hechura del sector y los que hacemos parte de él, somos sus padres y sus madres, también sus hijos, somos familia.

La política pública de la cultura parte del presupuesto. Obras son amores, dirán otros. Por eso esta mañana y luego de esta antesala necesaria, venimos a decir que el sector reclama y requiere de una política cultural acorde con el reto que la pandemia ubica ante nuestros ojos.

Somos una ciudad que tiene la capacidad económica y política de generar las mismas respuestas que otros gobiernos han dado a su sistema cultural, ya lo hemos hecho, es hora de dar un paso adelante en ello. Si bien el Plan de Desarrollo determina un sueño de una eco ciudad, de una Medellín integrada con la tecnología, de un salto educativo importante, ha olvidado mencionar el alma de todo ello, y estos son el arte y la cultura.

Hace poco contabilizábamos cifras: hoy, sólo por los museos de la ciudad circulan más de cuatro millones de personas al año, de todo tipo y condición, y ello sin mencionar las propias cifras del Sistema de Bibliotecas, casas de la cultura, teatros, centros comunitarios, agrupaciones musicales, entre otras. Nuestro corazón late fuerte, a diario, como lo hace el viento que mece los árboles. No olvidemos eso.

No debe, no puede haber un techo presupuestal para nuestro quehacer, no lo hubo en el pasado, ahora muchísimo menos. Tenemos juntos el poder de convocar a una ciudadanía que retome la confianza, la capacidad de estar juntos, de no seguirnos sintiendo aislados, de acompañar a los más frágiles. Actualmente ya lo estamos haciendo. Prendan la radio, abran los ojos, miren alrededor, las columnas de nuestras casas están mecidas por los cantos y los arrullos de nuestros creadores. Que no se nos haga común todo ello.

Esta pandemia nos pide revisar nuestro sistema económico, la forma como se han hecho las cosas. El sector de la cultura reclama a su hija, la Secretaría en este momento, al Gobierno en su conjunto, como una parte fundamental de este encuentro, sin techo, sin una mirada patriarcal del límite y la reprimenda. Integremos una nueva forma de estar juntos, hacemos uso del derecho y el deber de hacernos escuchar, y esperamos sus oidos prestos para abrirse a una discusión en la que muchos tenemos no sólo cosas por decir, tenemos vida y obras por ofrecer. Obras son amores, repetimos.

Así pues, que este Plan se abra a una ciudad poderosa que enfrenta un gran peligro si esta bitácora apenas se propone sobrevivir, y pasar. Es tiempo para ser magnánimos, más grandes que nuestra propia vida y existencia. 

La historiase está escribiendo señoras y señoras, ¿qué queremos que diga de nosotros?

Firman:
Ana Cristina abad - Orquesta Filarmónica de Medellín
María Patricia Marín - Teatro Metropolitano
Andrés Roldan - Parque Explora
Claudia García - Jardín Botánico
María del Rosario Escobar - Museo de Antioquia
Juan Luis Isaza - Fundación Ferrocarril de Antioquia
José Julián Villa - La Pascasia
Elizabeth Giraldo – Corpozuleta
Alejandro López - Fundación Confíar
Daniel Suárez Montoya - Activista
Juan Carlos Tabares - Picacho con Futuro
Jorge Blandón – Corporación Nuestra Gente
Luis Miguel Úsuga- Exsecretario de Cultura
Jorge Melguizo – Exsecretario de cultura
Juan Carlos Posada- Gerente administrativo de Otraparte
Sergio Restrepo
María Mercedes González – Museo de Arte Moderno
Octavio Arbeláez – gestor cultural (Circulart – Festival de Teatro de Manizales)
Zuleima Asprilla – Ballet Folklóticco de Antioquia
Daniel Botero
Mesa de Museos de Medellín
Juan David Correa – Representante legal Teatro Matacandelas
Gustavo Restrepo Villa - Corporación Otraparte
Álvaro Morales – Casa Museo Pedro Nel Gómez
Juan Diego Mejía - Escritor