Profesora Alicia Ortiz Alcocer, como nombre del teatro de la ciudad, Hecelchakán, Camp.

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Luis Toraya lanzó esta petición dirigida para Al Cabildo del municipio de Hecelchakán

La Profesora Alicia Ortiz Alcocer, sin duda alguna es la candidata más idónea para plasmar su nombre en nuestro magno teatro de la ciudad.
Su activismo incansable de toda la vida, por la educación de nuestros infantes, iniciadora de la educación pre primaria, incluso en su propia casa, la hacen merecedora de lo que sería un gran homenaje a su trayectoria.

Les comparto un breve resumen de lo que fue ella.

Nació en Hecelchakán, el 31 de mayo de 1915. Egresada de la primera generación de la Escuela Normal Rural de Hecelchakán.

Primera educadora de niños, del municipio (se capacitó en el Jardín "Florinda Batista").

En 1949, fundó en Hecelchakán, el primer Jardín de Niños del norte del estado y tercero de éste, actualmente la escuela "Juan Francisco Molina".

Primera supervisora de educación preescolar del municipio, en 1981.

Músico. Dominaba el piano y varios instrumentos más; enseñó toda su vida, de manera gratuita, a los jóvenes que se lo pedían.

Compuso el Himno al Señor de la Salud. Dirigió por muchos años el coro de la iglesia y una "charanga".

Fue la maestra del famoso pianista "Chucho" Pinto.

Persona altruista, gestionó becas para estudiantes y seminaristas; así como plazas para docentes y secretarias.

Fundó la primera Academia Comercial de Hecelchakán.

Ayudó económicamente a las personas humildes del municipio.

Fue presidente de varias organizaciones religiosas.

Por su iniciativa se empezó el corso infantil de Hecelchakán y las breves obras teatrales, en preescolar.

Siempre abierta su casa y ofreciendo su tiempo a la educación de quien la solicitara, por supuesto todo en forma altruista.

Cuantos de nosotros no recordamos cientos de anécdotas en pro de la educación escolar, religiosa y de la música, su dominio de varios instrumentos como el piano y su inseparable acordeón. 

Falleció en Hecelchakán, el 23 de enero del 2001.

Poner su nombre al teatro de la ciudad, solo es una pequeña muestra de agradecimiento por parte del pueblo, para dignificar la enorme labor que ejerció toda su vida. 

 

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