Tras los hechos del 1-O: Manifiesto en defensa de los derechos y protección de la infancia

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 1.500!


(més abaix en català) 
(coming soon in english)

ESCUELA CONGRÉS-INDIANS DE BARCELONA

MANIFIESTO EN CONTRA DE CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA Y EN DEFENSA DE LOS DERECHOS RELACIONADOS CON LA NECESIDAD DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN DE LA INFANCIA

A todas aquellas personas que nos quieran escuchar...

Desde el inicio, el Claustro de la Escuela Congrés-Indians ha sido consciente de que, como escuela pública, laica y catalana nuestros actos cotidianos no están exentos de ideología y pensamiento político, pero es una política de la cotidianidad que quizás no tiene banderas ni libros blancos que la sostengan, pero que es real, tangible y que nos afecta frecuentemente.
Conscientes de ello, siempre hemos puesto todo nuestro empeño para que nuestros pequeños actos cotidianos que vehiculan nuestras relaciones con el alumnado, sus familias e, incluso, entre nosotros y nosotras como equipo sean cuidadosos, delicados y sensibles al desarrollo de los niños y de las niñas como seres íntegros, seguros, confiados y que puedan mantener toda su vitalidad al servicio de su proyecto personal.
Hemos pretendido, con mucha intensidad, crear un clima de bienestar positivo y óptimo donde los adultos, con nuestro ejemplo diario, seamos un modelo de resolución de los problemas cotidianos, de confrontación de las adversidades y de gestión de las emociones propias y ajenas. Con todo hemos navegado, como equipo y como individuos, entre el error y el acierto, viviendo el error como un ejemplo de aprendizaje para todos y todas.
También hemos cuidado con mucho coraje el hecho de generar un ambiente donde no se vulnere uno de los ejes básicos que estructuran el buen desarrollo de cualquier niño y niña: el sentido de seguridad y de protección, y la confianza en los adultos de nuestra comunidad, así como la confianza en que el mundo es un lugar positivo donde vivir. Esto es algo fundamental ya que esta confianza de que el mundo adulto es un mundo cordial y seguro, hace que los niños se lancen al mundo y quieran participar de él conservando su vitalidad y la complicidad con el entorno de referencia.
Hasta ahora, como escuela, no nos habíamos pronunciado antes ante ningún hecho que afectara a toda la sociedad catalana; pero los acontecimientos del pasado 1 de octubre y todo lo sucedido previamente, nos ha hecho sentir la obligación de pronunciarnos ya que hemos constatado que los actos violentos y brutales se han transformado en actos cotidianos, visibles y explícitos a lo largo de las últimas semanas; y es de esta cotidianidad violenta de lo que queremos hablar y ante la que mostramos nuestro rechazo más profundo e intenso.
Cuando hablamos de actos violentos no sólo nos referimos a las cargas policiales vividas en los colegios electorales, sino a todas las situaciones que hemos vivido, de forma directa e indirecta, que han presionado o generado angustia a cualquier persona. Por lo tanto, hablamos de lo que se ha visto y ha sido más flagrante, pero también de lo que no se ha visto pero que también lo ha sido; y de todas las situaciones, pasadas y presentes, en que se ha respondido con violencia a las manifestaciones de la ciudadanía.
Por ello queremos expresar que, desde nuestro sentir, hacer volar helicópteros sobre nuestras cabezas a todas horas es violencia; hacer entrar en la escuela, habiendo niños, a los cuerpos de seguridad para advertir a la dirección es violencia; decir que en Cataluña se adoctrina a los niños es violencia; ignorar la cantidad de heridos que han generado las cargas policiales es violencia ...
Los niños que conforman la sociedad actual catalana, pero también todos aquellos que habitan el resto de la sociedad española, han visto o vivido de forma directa o indirecta unos actos violentos y, en algunas ocasiones, brutales, que vulneran su sensación de seguridad y protección, dañando y rompiendo el vínculo con el entorno que les ha de proteger y cuidar, no desde la violencia y la agresividad, sino desde la paz y el diálogo.
Ningún acto o acción justifica la violencia sea esta institucional o no; y no sólo porque las agresiones en sí tengan una víctima directa, sino porque también son víctimas todas las niñas y niños de nuestra sociedad, por el ejemplo que construimos en ellos y por la rotura interna que esto les genera.
Consideramos que, desde nuestra perspectiva educativa, no adoctrinadora, no coercitiva, no basada en el miedo ... sino totalmente centrada en la búsqueda del desarrollo del espíritu crítico, en el mantenimiento de la vitalidad y de los vínculos con la comunidad, en la prevención de trastornos o abusos y en la exploración de vías pacíficas para resolver un conflicto ... estamos viviendo desde hace ya demasiado tiempo, un fracaso y un ejemplo nefasto que llega a nuestros niños y niñas y del que están bebiendo y nutriéndose de manera intensa.
Nuestros referentes pedagógicos, reconocidos internacionalmente, como Montessori, Malaguzzi, Morin ... eran y son personas de paz que han defendido que los maestros fomentemos una cultura de diálogo, de valores pacíficos y de buena convivencia, donde la respuesta violenta y agresiva no tiene lugar en ningún caso. En este sentido, los adultos que educamos, acompañamos y cuidamos a los niños y las niñas de nuestra escuela, queremos denunciar abiertamente los hechos violentos acaecidos el pasado 1 de octubre y todos los hechos previos que han sucedido y que han sido sinónimo de violencia; queremos denunciar que la infancia es víctima indirecta de todo y queremos que quede constancia, en el tiempo y en el espacio, para que las niñas y los niños que habitan nuestra escuela lo tengan presente en un futuro, cuando sean adultos, y puedan recordar que les quisimos cuidar y proteger. Queremos que ellos y ellas sepan que sus maestros y sus maestras, educadores y educadoras, acompañantes ... somos conscientes de las consecuencias que puede tener todo esto para ellos y ellas y también que no nos rendimos, que seguimos luchando pacíficamente, y ahora más que nunca, para hacer un mundo mejor y más esperanzador donde tenga cabida su energía, su vitalidad, su coraje y, sobre todo, su confianza en nosotros.
Al mismo tiempo, niños y niñas, os pedimos disculpas por no haber sabido hacerlo mejor y nos avergonzamos de aquellos adultos que no han sabido ser un mejor ejemplo para vosotros, encontrando caminos alternativos y pacíficos que nos lleven a la paz y no a la violencia.

TODO EL EQUIPO DE LA ESCUELA CONGRÉS-INDIANS (personal docente y personal no docente del centro)

________________________________________________________________________

ESCOLA CONGRÉS-INDIANS DE BARCELONA

MANIFEST EN CONTRA DE QUALSEVOL TIPUS DE VIOLÈNCIA I EN DEFENSA DELS DRETS DE NECESSITAT DE SEGURETAT I PROTECCIÓ DE LA INFÀNCIA

A totes aquelles persones que ens vulguin escoltar...

Des de l’inici, el Claustre de l’Escola Congrés-Indians ha estat conscient que, com a escola pública, laica i catalana els nostres actes quotidians no estan exempts d’ideologia i pensament polític, però una política de la quotidianitat que potser no té banderes ni llibres blancs que la sustentin, però que és real, tangible i que ens afecta freqüentment.
Conscients d’això, sempre hem posat tota la nostra empenta per tal que els nostres petits actes quotidians que vehiculen les nostres relacions amb l’alumnat, les seves famílies i, fins i tot, entre nosaltres com a equip siguin curosos, delicats i sensibles al desenvolupament dels infants com a éssers íntegres, segurs, confiats i amb tota la seva vitalitat al servei del seu projecte personal.
Hem pretès, amb molta intensitat, crear un clima de benestar positiu i òptim on els adults, amb el nostre exemple diari, som un model de resolució dels problemes quotidians, de confrontació de les adversitats i de gestió de les emocions pròpies i alienes. Amb tot hem navegat, com a equip i com a individus, entre l’error i l’encert, vivint l’error com un exemple d’aprenentatge per a tots i totes.
També hem cuidat amb molta intensitat el fet de generar un ambient on no es vulneri un dels eixos bàsics que vertebren el bon desenvolupament de qualsevol infant: el sentit de seguretat i de protecció, i la confiança en els adults de la nostra comunitat, així com la confiança en que el món és un lloc positiu on viure-hi. Això és quelcom fonamental ja que aquesta confiança de que el món adult és un món cordial i segur, fa que els infants es llencin al món, vulguin participar-ne i conservin la seva vitalitat i la complicitat amb l’entorn de referència.
Fins ara, com a escola, no ens havíem pronunciat abans davant de cap fet que afectés a tota la societat catalana; però els esdeveniments del passat 1 d’octubre i tot el que ha esdevingut prèviament, ens ha fet sentir l’obligació de pronunciar-nos ja que hem constatat que els actes violents i brutals s’han transformat en actes quotidians, visibles i explícits al llarg de les darreres setmanes; i és d’aquesta quotidianitat violenta del que volem parlar i davant de la qual mostrem el nostre rebuig més profund i intens.
Quan parlem d’actes violents no només ens referim a les càrregues policials viscudes als col·legis electorals, sinó a totes les situacions que hem viscut, de forma directa i indirecta, que han pressionat o generat angoixa a qualsevol persona. Per tant, parlem del que s’ha vist i ha estat més flagrant, però també del que no s’ha vist però que també ho ha estat; i de totes les situacions, passades i presents, en què s’ha respost amb violència a les manifestacions de les ciutadanes i dels ciutadans.
Per això volem expressar que, des del nostre sentir, fer volar helicòpters pels nostres caps a totes hores és violència, fer entrar als cossos de seguretat amb infants a l’escola per advertir a la direcció és violència, dir que a Catalunya s’adoctrina als infants és violència, ignorar la quantitat de ferits que han generat les càrregues policials és violència…
Els infants que conformen la societat actual catalana, però també tots aquells que habiten la resta de la societat espanyola, han vist o viscut de forma directa o indirecta uns actes violents i, en algunes ocasions, brutals, que vulneren la seva sensació de seguretat i protecció, malmetent i trencant el vincle amb l’entorn que els ha de protegir i cuidar, no des de la violència i l’agressivitat, sinó des de la pau i el diàleg.
Cap acte o acció justifica la violència sigui aquesta institucional o no; i no només perquè les agressions en sí tinguin una víctima directa, sinó perquè també en són víctimes tots els infants de la nostra societat, per l’exemple que construïm en ells i pel trencament intern que això els hi genera.
Considerem que, des de la nostra perspectiva educativa, no adoctrinant, no coercitiva, no basada en la por… sinó totalment centrada en la recerca del desenvolupament de l’esperit crític, en el manteniment de la vitalitat i dels vincles amb la comunitat, en la prevenció de trastorns o abusos i en l’exploració de vies pacífiques per resoldre un conflicte… estem vivint des de ja fa massa temps, un fracàs i un exemple nefast que arriba als nostres infants i del qual estan bevent i nodrint-se de manera intensa.
Els nostres referents pedagògics, reconeguts internacionalment, com Montessori, Malaguzzi, Morin… eren i són persones de pau que han defensat que els i les mestres fomentéssim una cultura de diàleg, de valors pacífics i de bona convivència, on la resposta violenta i agressiva no hi té lloc en cap cas.
En aquest sentit, els adults que eduquem, acompanyem i cuidem als infants de la nostra escola, volem denunciar obertament els fets violents esdevinguts el passat 1 d’octubre i tots els fets previs que han succeït i que han estat sinònim de violència; volem denunciar que els nostres infants són víctimes indirectes de tot plegat i volem que en quedi constància, en el temps i en l’espai, per tal que els infants que habiten la nostra escola ho tinguin present en un futur, quan siguin adults, i puguin recordar que els vam voler cuidar i protegir. Volem que ells i elles sàpiguen que els seus mestres i les seves mestres, educadors i educadores, acompanyants… som conscients de les conseqüències que pot tenir tot això per a ells i elles i també que no ens rendim, que continuem lluitant pacíficament, i ara més que mai, per fer un món millor i més esperançador on hi tingui cabuda la seva energia, la seva vitalitat, el seu coratge i, sobretot, la seva confiança en nosaltres.
Al mateix temps, infants… nens i nenes, us demanem disculpes per no haver sabut fer-ho millor i ens avergonyim d’aquells adults que no han sabut ser un millor exemple per vosaltres trobant camins alternatius i pacífics que ens portin a la pau i no a la violència.

TOT L’EQUIP DE L’ESCOLA CONGRÉS-INDIANS (personal docent i personal no docent del centre)



Hoy: Escola Congrés-Indians cuenta con tu ayuda

Escola Congrés-Indians necesita tu ayuda con esta petición «A todas aquellas personas que nos quieran escuchar: Tras los hechos del 1-O: Manifiesto en defensa de los derechos y protección de la infancia». Únete a Escola Congrés-Indians y 1.344 personas que ya han firmado.