"SALVEMOS MILES DE VIDAS" y Marcelo Guida.

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Los abajo firmantes integrantes de la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir de Tierra del Fuego queremos expresar nuestro total apoyo a la campaña nacional SALVEMOS MILES DE VIDAS y al Dr. Marcelo Guida en particular.

La campaña de referencia es llevada adelante por especialistas en ginecología, obstetricia y jefes de programas de salud sexual y reproductiva de distintas provincias argentinas, los que asumieron el compromiso de informar sobre las consecuencias de las prácticas de aborto clandestino, brindando argumentos médicos en relación a la necesidad de su legalización a través del relato de experiencias de su práctica médica.

La intolerancia puesta de manifiesto en relación a esos relatos nos alerta de la necesidad de expresar con toda claridad nuestro acompañamiento a esta iniciativa que da cuenta de los hechos que suceden cotidianamente en los hospitales de Argentina y en relación a los mismos fija una postura a favor de la legalización del aborto.

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un aborto inseguro es “un procedimiento para finalizar un embarazo no deseado realizado por personas que carecen de la capacidad necesaria o que se lleva a cabo en un entorno donde se carece de un estándar médico mínimo, o ambos”. Por tanto, la inseguridad del aborto es una cuestión vinculada a la clandestinidad, previsible “mediante la educación sexual, la planificación familiar, los servicios para un aborto sin riesgos en la medida que lo permita la ley y la atención posterior al aborto
en todos los casos”.

Cuando el aborto inducido es realizado por profesionales capacitados/as que aplican las técnicas médicas y los fármacos adecuados bajo estándares de salud, el aborto es un procedimiento médico seguro. En los países donde el aborto está permitido por la ley, la tasa de mortalidad es de 0,2 a 2,0 muertes por cada 100.000 abortos y responden, en general, a los riesgos de cualquier práctica médica, e incluso son más bajas. La penalización del aborto impide el acceso a procedimientos seguros, con lo cual se generan riesgos para la vida y la salud de las mujeres.

En la exposición que llevó adelante el entonces Ministro de Salud de la Nación Dr. Rubinstein en la Cámara de Diputados de la Nación en junio de 2018, informaba que los hospitales públicos reciben mujeres con abortos sépticos (complicación generada por una infección después de un aborto espontáneo o de la interrupción voluntaria) a causa de abortos realizados en la clandestinidad, y esto representa un cuadro de suma complejidad con secuelas graves o incluso fallecimiento. Hay casi 50 mil internaciones por abortos sépticos en el país.
Todo ese proceso es más costoso para el sistema de salud que la inclusión del IVE en el sistema público de salud. Hoy, la interrupción del embarazo en las primeras semanas es farmacológica; y los procedimientos son muy simples, lo que disminuye en gran medida los costos. Los cuidados intensivos requeridos para atender a mujeres con un cuadro de un aborto séptico superan ampliamente los costos de un aborto por misoprostol. (Fuentes: exposición en la Honorable Cámara de Diputados del Ministro de Salud de la Nación, Prof. Doctor Adolfo Rubinstein. https://www.youtube.com/watch?v=Zrxw6g7a8pg

Creemos que se opina o se juzga sobre la decisión de las personas gestantes sin conocer las razones que las motivan, sin comprender que a veces, se pone en riesgo la vida por falta de recursos, por violencia, por vergüenza, por clandestinidad o pobreza.

Entendemos que la intervención de los profesionales de la salud en los procesos deinterrupción de los embarazos de los que tomamos conocimiento, debe priorizar el respeto a la autonomía y a la libre decisión de las personas.
La clandestinidad del aborto pone en riesgo la vida y la salud de las mujeres más pobres, y lo que para determinados sectores sociales se resuelve pagando medicamentos o condiciones seguras de intervención, para otras significan la muerte.

Las mujeres , además del riesgo de la propia vida, deben enfrentar el juicio de una sociedad que menoscaba su dignidad como personas, pretendiendo opinar y sentenciar sobre decisiones que hacen a sus derechos personalísimos.

La falta de recursos económicos, de información adecuada, de métodos anticonceptivos accesibles, de educación sexual integral, condiciona las posibilidades vitales y ese condicionamiento se expresa en las guardias de los hospitales con mujeres al borde de la muerte o con secuelas gravísimas por la práctica de abortos clandestinos.

El sistema de salud y sus agentes debemos proteger la vida, la salud y el bienestar de las personas brindando una atención de calidad y garantizando el acceso a las prestaciones y recursos que las normas asignan.

La legalización de esta práctica sanitaria resulta necesaria, para disminuir las brechas de desigualdad entre las mujeres.

Adherimos a la campaña nacional SALVEMOSMILESDEVIDAS, acompañamos al Dr. Guida y reafirmamos nuestro compromiso con el derecho a la salud sexual y reproductiva, sin prejuicios y en condiciones de respeto y equidad.