Deberes

Los niños tienen un superpoder: son invisibles

Change.org España
Jun 8, 2017

Post publicado por Eva Bailén, autora de www.change.org/losdeberesjustos 

Hace un rato charlaba con una mamá sobre la sobreprotección. Cuesta entender cómo hemos llegado a tener a los niños tan protegidos. La idea de la hiperpaternidad me suele tirar para atrás, pero por mucho que quiera negarla y que la rechace, es cierto que existe. Nos cuesta dejar a nuestros hijos a su aire en el parque, o que vayan sin compañía al colegio. Mientras que en otros países europeos no es raro que caminen solos por la calle desde los 7 u 8 años, en España nos empeñamos en acompañarlos a todas partes.

Creo que lo hacemos como consecuencia de algo que mucha gente aún no sabe. Y es que los niños tienen un superpoder: son invisibles, pero solo para algunas personas, normalmente adultos. Si un niño va a comprar el pan solo, lo más probable es que la cola al completo se le cuele, que el panadero no le atienda, o como dice mi hija pequeña, que les intenten timar. Sí, o no los ven o piensan que son imbéciles.

Son tan invisibles, importan tan poco que a algunos se les invita a cambiar de colegio si no aguantan el ritmo de los deberes. Si no han conseguido invisibilizarse, les piden que lo hagan. No importa que la madre explique cómo está el niño, lo agobiado que vive, el nivel de ansiedad que le producen los deberes, o lo mucho que le angustia no llevarlos hechos y el no tener tiempo para jugar. Todavía hay casos en los que nadie hace nada por un niño que no encaja en el modelo escolar, mejor no verlo.

Creo que ya es necesario que haya implicación, que se les vea, se les escuche y se les atienda.

Aún durante este último tramo del curso, después de más de dos años de campaña, hay niños y madres que no encuentran quién les ayude a solucionar su problema con los deberes. Cuando la solución es tan sencilla como dejarles jugar, dejarles ser niños, querer verlos y mirarlos a los ojos sin esperar a que se hagan invisibles.

¿Quién debería tomar las riendas? ¿Quién debería asumir la responsabilidad de exigir un trato adecuado para los niños desbordados de tareas escolares? Padres, madres, médicos, psiquiatras, psicólogos, inspectores de educación, directores de colegio ¿quién? Creo que es imprescindible que alguien se responsabilice de ellos, puesto que en muchos casos ni padres ni docentes son capaces de resolver el problema. Si un niño tiene una alergia, no se le da de comer los alimentos que se la provocan; si tiene una lesión, está exento de realizar los deportes que la empeoran, pero si sufre estrés o ansiedad ¿quién lo exime o le ayuda con las tareas escolares?

También se pueden plantear otro tipo de soluciones. Se puede vivir la situación como una oportunidad para emprender un proyecto de aprendizaje servicio o voluntariado en el propio centro, en el que los estudiantes más mayores ayuden a los pequeños que tienen dificultades con los deberes. En cualquier caso, es importante identificar que existe un problema y que necesita una solución.

Así que, por favor, demos ese pasito que nos falta, que es crear un sistema de protección para asegurar que todos los niños gozan de su derecho a una infancia feliz, en el colegio que han elegido. Necesitamos adultos responsables con suficiente autoridad como para cuidar de la salud emocional de los niños, para protegerlos. Si crees que ese adulto puedes ser tú, no lo dudes, hazlo. Creo que si hay algo que aún le falta conseguir a la campaña de los deberes justos es precisamente eso: protección para los niños que sufren por el exceso de deberes. Entre proteger y sobreproteger, existe una gran diferencia, no nos confundamos.

Ahora que se acerca el verano y en menos de un mes los niños podrán descansar, solo pido que el descanso sea para todos, y que sirva para volver en septiembre con muchas ganas de aprender y luchar porque esa ilusión no se pierda, porque todos los niños y niñas sean felices mientras aprenden, sin robarles la infancia. No quiero más niños invisibles, quiero que todos los vean, pero que los vean radiantes, no desmotivados y estresados.