Maternidad

La decisión de Marta que salvó a su hija Alma

Dec 19, 2017

Por Sara Peiró. 

Marta fue muy feliz cuando le comunicaron que estaba embarazada. Aunque sabía que suponía un riesgo para ella y para su bebé, ser madre era su sueño. Marta sufre quistes de Tarlov, una enfermedad rara que produce dolor en la región lumbar, ciática, incontinencia urinaria, y dolor de cabeza entre otros síntomas.

Debido a su enfermedad, Marta sabía que la mejor manera para ella de dar a luz era a mediante una cesárea. Sin embargo, el Hospital Universitario de Getafe le dijo que el parto se realizaría vía vaginal, lo que, creía Marta, suponía un riesgo tanto para ella como para su bebé.

Tras varias insistencias, sólo recibieron negativas por parte del hospital. Desesperados por que aceptaran su deseo de dar a luz con cesárea, Marta y su marido pidieron ayuda con una petición.

A pocas semanas de dar a luz, Marta consiguió  que el Hospital finalmente le escuchara y le permitiera elegir el tipo de parto con el que ella se sintiese más tranquila.

Gracias a su valentía y a las 677 personas que le apoyaron firmando su petición, Marta consiguió dar a luz de la manera más segura y hoy es feliz junto a su hija Alma.

¿Te sorprendió la rápida respuesta del hospital y de los médicos?

No me sorprendió. Sé lo que supone un caso así para un hospital público, además es un buen hospital y lo elegí para dar a luz por algo.

¿Cuándo hablas con familia, amigas o amigos, qué cosas recuerdas de cuando ganaste tu petición?                      

Recuerdo mucha emoción. Mucho agradecimiento a la gente que había firmado y lo estaba moviendo. Mucha fuerza. Estaba luchando por mi hija y eso me motivó a seguir.


¿Qué te hubieras perdido si hubieras pasado página y nunca hubieras iniciado la petición?

Nunca lo sabré, pero desde luego no habría estado tranquila. Yo necesitaba ir a mi parto con seguridad y eso llegó tras escribir la petición. Quizá de otra forma lo habría logrado pero no creo que tan rápido. No quería dañar ni desprestigiar a nadie y a la vez necesitaba que se me escuchase porque estaba en juego mi vida, por culpa de las discrepancias entre los profesionales del centro.

¿Qué ganas cuando decides no pasar página?

Gané seguridad y confianza. Gané que se solicitara opinión a otros médicos, a mi ya no me quedaba tiempo para andar todos los días en atención al paciente, podía ponerme de parto en cualquier momento y no podía ser un parto natural como se me había contado que sería.

Mi parto tenía que ser por cesárea.

Gané rapidez, atención por parte de quien tenía que escucharme y lo más importante fue que garanticé un procedimiento que era mucho más favorable para mi hija y para mi.

¿Qué mensaje le darías a una madre o padre primerizo que tiene dudas o necesidades especiales ante el parto y siente que no es escuchado?

El mensaje que le daría sería que luchara por su derecho a decidir cómo dar a luz y lo que se prueba o no con su cuerpo. Porque a las primerizas muchas veces no se nos escucha. Que esto es lo más bonito que hay en la vida y lo merece todo. Y que encuentre a alguien en quien confiar para algo tan importante.

Finalmente yo quedé feliz con la persona que atendió mi cesárea y con su gestión.

¿Quieres conocer más de la historia de Marta? Su campaña forma parte de una revista especial creada para los socios de Change.org. ¿Quieres sumarte para que podamos seguir ayudando a personas como ella? Hazte socio/a de Change.org, aquí.