Que retire el proyecto de reforma a la Ley 30 o que renuncie.
Greetings,
Señora Ministra de Educación:
Soy estudiante, soy padre de familia, soy profesora universitaria, soy rector, soy madre cabeza de hogar, soy ex alumno, soy bachiller, soy pasante, soy investigadora, soy colombiano, soy colombiana, soy una persona que piensa, que comprende la realidad de un país como el nuestro y por eso se preocupa por su presente y, sobre todo, por el futuro de su familia y de su sociedad.
Hoy me dirijo a usted, señora Ministra, con un sólo propósito: pedir su renuncia. No es nada personal, no se trata de usted, se trata de su trabajo, de lo que ha venido haciendo con uno de los temas más importantes para que mi familia y yo podamos salir adelante, se trata de lo que ha venido haciendo con la Educación. Le pido que renuncie porque al igual que miles de colombianos y colombianas, no me siento representado/a con su gestión, porque no respaldo su labor ni las decisiones tercas que está tomando y porque las masivas movilizaciones sociales y paros estudiantiles demuestran que el asunto se le salió de las manos.
Usted debe renunciar porque sus intereses son distintos a los de la comunidad, porque mientras usted se preocupa por la cantidad de dinero que se pierde con un día de paro, yo me preocupo por los pocos recursos que se destinan a la educación en nuestro país, me preocupo porque con su reforma, alguno de mis hermanos/as, alguno de mis hijos/as y una gran cantidad de colombianos/as más, nunca podrán estudiar una carrera en la Universidad. Usted debe renunciar porque yo ciudadano, yo ciudadana, quiero ver en su lugar a alguien que entienda mis necesidades, que respete mis opiniones, que valore mis argumentos y actúe como manda la democracia, respetando la voluntad de una sociedad que se ha pronunciado.
Sepa que esta petición no surge de la nada, la hago luego de leer su propuesta de reforma a la Ley 30, de escucharla en diferentes escenarios, de darme cuenta que a pesar de los argumentos razonables, lógicos y sentidos de toda la comunidad educativa, usted se mantiene de manera irreflexiva en continuar con la reforma. Así no se puede señora Ministra.
Así que, por el bien del país y para salir de este callejón que parece no tener salida, nos quedan dos caminos: o retira el proyecto de reforma a la Ley 30, o renuncia.
Muchas gracias por su atención.
Atentamente,
[Your name]