Solicitud de intervención diplomática urgente
Greetings,
Estimado Sr. Embajador,
Como bien sabrá usted, el Partido Comunista de China alcanzó el gobierno de dicho país en 1949, produciéndose tiempo después, bajo el mandato de Mao Zedong, lo que se daría en conocer como la "Revolución Cultural" y lo que China llamó la "liberación pacífica del Tíbet".
Dicha liberación, en realidad, fue una invasión militar que tuvo lugar de la forma más espantosamente violenta que uno pueda imaginar. Los monjes budistas fueron obligados a fornicar en las calles, las cabezas de ciudadanos inocentes eran exhibidas como trofeos, se destruyeron miles de edificios de antigüedad y valor incalculables y, lejos de ser liberados, los tibetanos se convirtieron en ciudadanos chinos. Ciudadanos de segunda clase, por supuesto.
Desde que el gobierno tibetano mostrase su buena voluntad firmando de buena gana el Tratado de Diecisiete Puntos y poco después comprobase que las intenciones de China no eran ni tan sinceras ni tan bienintencionadas como habían pretendido hacer ver, lo que acabó con el exilio del Gobierno del Tíbet y muchos de sus ciudadanos a la India, la vida cotidiana de millones de ciudadanos tibetanos se ha convertido en una auténtica pesadilla y China continúa mintiendo, manipulando y riéndose descaradamente ante la Comunidad Internacional respecto a sus políticas para con Tíbet.
Buenos ejemplos de dichas políticas son, entre otros, el secuestro de Su Santidad el Panchen Lama, la insistencia en tildar a Su Santidad el Dalai Lama de "terrorista" o "separatista", el absoluto desprecio por el medio ambiente tibetano, el acoso policial y militar permanente a los monasterios, la obligación de someterse a programas de "educación patriótica", los planes de reubicación masiva tanto de familias chinas como de familias tibetanas siempre a favor de las primeras, las amenazas y sobornos a Nepal para que viole su acuerdo con ACNUR para la protección de los refugiados tibetanos en su territorio y un muy largo etcétera.
Más de un millón de tibetanos han muerto por causa directa o indirecta de las políticas chinas en Tíbet desde aquella "Revolución Cultural" y aun hoy en día, cuando China despunta como una de las potencias mundiales más importantes del siglo XXI, la Comunidad Internacional, incluso siendo consciente de estas atrocidades, sólo parece tener ojos para los acuerdos comerciales, obviando por completo cualquier tipo de compromiso para con la realidad del pueblo tibetano incluso a pesar del gran número de organizaciones, asociaciones e iniciativas que pretenden llamar la atención sobre este asunto.
Es por esto que le ruego ponga en marcha, a la mayor brevedad posible, las medidas que estime más adecuadas para pedir al Gobierno de China responsabilidades sobre la situación de discriminación que sufren los tibetanos en su propia tierra y explicaciones convincentes más allá de la política habitual de "aquí no ha pasado nada" tan característica del ejecutivo chino.
Sin otro particular y deseoso de conocer de qué medidas pondrá en marcha al respecto, agradeceré una respuesta por su parte.
Muchas gracias,
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